La debacle financiera que ha propiciado la crisis global actual constituye una advertencia seria para todos aquellos fanáticos de la desregulación. Los impactos de la misma en esta década se cifran en millones de parados y de quiebras empresariales.
¿Porqué debemos de ser la gente corriente la que paguemos los errores del sistema financiero y de la torpeza o importencia al respecto de los políticos que nos representan? Existen respuestas y soluciones reguladoras a la crisis del mismo, y de paso a las causas de la misma.
Como reaccionar ahora: ¿Se deben exigir responsabilidades? ¿A quién?
Este debate se abre al público en general y estará particularmente animado por estudiantes de económicas de la complutense y se abre en inglés y español.